Articulo publicado en el Boletín AMSM Nº 39 Otoño 2015
Mikel Valverde. Psicólogo Clínico (1)
Introducción
Se cree que en Atención Primaria hay muchas personas afectadas por trastornos mentales, que podrían recibir ayuda en ese nivel, sin necesidad de derivarlas. Para ello es necesario contratar profesionales, con lo que se abre un debate complejo respecto al formato asistencial, sobre el profesional a contratar, y sus tareas. Y resulta pertinente considerar la situación desde una perspectiva más amplia, que incluya a las circunstancias y el contexto asistencial en salud mental. Las líneas apresuradas y desordenadas que siguen son algunas consideraciones posibles de los temas asociados.
1-La envergadura del problema.
En los años 80 Goldberg y Huxley estimaron que el 35% de la población tenía problemas de salud mental, que en Atención Primaria eran el 22% de los pacientes, y que se identificaban a menos de la mitad (2). Hoy se afirma que en Europa el 37% de la población sufre un trastorno mental cada año (3). En USA se encuentra que el 24,2% tiene problemas dentro del espectro bipolar (4). Recientemente se dice que el 15% de los estudiantes podrían estar afectados por TDAH, casi el doble de lo estimado (5).
2-Cómo y quién define el sufrimiento
El sufrimiento mental, para ser tratado, es definido por la OMS y la Asociación de Psiquiatría Americana, mediante el CIE y el DSM respectivamente. Ambos sistemas han ido reduciendo el margen de la normalidad en cada nueva revisión de los criterios diagnósticos, posibilitando que más conductas y emociones se consideren como trastornos que necesitan asistencia. En la actualidad muchos trastornos pueden pasar desapercibidos para la persona y su entorno hasta que una mirada clínica se dirige hacia ellos. Esta mirada destapa miles de casos clínicos en lugares donde antes no se presentían, como ocurre con el TDAH en los colegios. La ampliación de los límites al definir un trastorno hace que buena parte de la población pueda ser diagnosticada. Continue reading →