Os invitamos a la presentación del libro de Manuel Desviat “Cohabitar la Diferencia”. Para ello contaremos con la presencia del propio autor y conversaremos con Fernando Colina. Será en Librería Traficantes de Sueños el día 3 de Noviembre a las 19:00. La entrada es libre hasta completar el aforo.
MANUEL DESVIAT: COHABITAR LA DIFERENCIA: DE LA REFORMA PSIQUIÁTRICA A LA SALUD MENTAL COLECTIVA. Editorial Grupo 5. Madrid 2016. 318 pp.
Reseña de Francisco Pereña.
“Este libro parte de la presunción del agotamiento de la reforma psiquiátrica y de la integración de sus logros en la sociedad de los mercados, donde predominan una sanidad y unas prestaciones sociales regidas por la ganancia privada y no por la solidaridad. Parte de la necesidad, por tanto, de una reforma de la reforma psiquiátrica…”.
Así comienza este último libro de Manuel Desviat. Desviat es una larga referencia, tenaz y eficaz, de la reforma psiquiátrica en España desde sus comienzos a finales de los 70. Esto significa varias cosas. En primer lugar que sus comienzos en la profesión psiquiátrica están marcados por esta lucha política y clínica, sin titubeos, por recuperar al sujeto de la “enfermedad mental” y lo que esto supone de cambio de paradigma en la propia concepción de la práctica psiquiátrica. En toda la actividad de M. Desviat la asistencia psiquiátrica, la política y la clínica se imbrican de manara natural, como si esa misma imbricación le hubiera permitido una nítida posición crítica, que por mucha actividad institucional que haya tenido a lo largo de su vida profesional, nunca esa actividad ha podido socavar una posición crítica que tiene sus inicios en el marco de la lucha contra la dictadura franquista y que prosigue contra los diversos intentos, y no sólo intento, sino verdaderos destrozos de la sanidad pública por parte sobre todo del PP.
Este es el trabajo que presentamos en las XXI Jornadas de la AMSM, en la mesa asistencial sobre Unidades de hospitalización breve (UHB), y que tenía como objetivo reflejar experiencias y reflexiones sobre el trabajo cotidiano en dos unidades de Madrid, la del hospital de Alcalá de Henares y la del hospital de Getafe.
Estas dos unidades son similares en cuanto a tamaño y filosofía de trabajo pero tienen diferencias respecto a la dotación de personal (la UHB de Getafe tiene una infradotación de personal llamativa en comparación con cualquier unidad de la CAM).La UHB de Getafe comenzó a funcionar en 1992 con 12 camas que posteriormente aumentaron a 14 y la de Alcalá abrió en 1998 con 15 camas que más adelante pasaron a 18. Actualmente en ambas unidades hay inquietud por un trabajo dirigido a hacer de la unidad un espacio lo más hospitalario y terapéutico posible.
Tras una serie de reuniones en las que surgieron muchos temas importantes y representativos de lo que supone el trabajo cotidiano en estas unidades, seleccionamos tres aspectos que nos parecían de mucha relevancia para hablar y debatir sobre ellos. Somos conscientes de la cantidad de aspectos del funcionamiento habitual, susceptibles de reflexión y cambio, pero también hemos querido reflejar algunas prácticas que vamos comprobando que contribuyen a hospitalizaciones más comprensibles y respetuosas con los pacientes.
1- LA UHB COMO RECURSO TERAPÉUTICO
El ingreso en una unidad de psiquiatría suele ser una situación estresante añadida a la que provocó la crisis en el paciente (sobre todo en un primer ingreso y si este no se ha solicitado voluntariamente). Un espacio desconocido, cerrado, con normas, horarios y costumbres (que nosotros hemos incorporado como necesarias) pero que el paciente en ocasiones vive como impuestas, excesivas y muy diferentes a Continue reading →
Desde la reforma psiquiátrica y la desinstitucionalización a principios de los años 80 se han producido importantes cambios en los modelos de atención a la Salud Mental, desde un enfoque comunitario y de protección de los derechos civiles de la persona. Sin embargo, dichos cambios han resultado insuficientes en algunos aspectos, de modo, que de manera general han seguido imperando modelos tradicionales de asistencia basados en posturas y actitudes paternalistas, así como un uso excesivo del autoritarismo (Gómez, 2009; Fernández de Sevilla & San Pío Tendero, 2014).
Bajo estos enfoques, el profesional es el experto y la persona con un diagnóstico de trastorno mental es el paciente pasivo, que carece de poder alguno para la toma de decisiones sobre su tratamiento y mucho menos sobre el funcionamiento de los servicios en los que es atendido (Cooke, 2014; OMS, 2010).
La lucha llevada a cabo por los movimientos asociativos de las personas con problemas de salud mental ha sido fundamental en el giro que estos aspectos han dado dentro de los sistemas sanitarios (Gómez, 2009).
Y es precisamente en el contexto de las actividades de estos movimientos sociales de personas usuarias, donde empieza Continue reading →
En los últimos años se está produciendo una expansión del conocimiento y la práctica de la prevención cuaternaria de la mano, principalmente, de la Atención Primaria (1,2). Se trata de una actividad clínica exigente, que precisa del conocimiento exhaustivo de los daños potenciales que se pueden infligir a los pacientes, reconocerlos en nuestra propia práctica y poner en juego entonces, alternativas que los eliminen o, al menos, que los reduzcan.
La salud mental es un campo asistencial particularmente diverso, mal delimitado, complejo en su conceptualización, heterogéneo en sus prácticas y con efectos difícilmente medibles. La subjetividad impregna, enriqueciendo y complicando esta disciplina y también contribuye a esconder los perjuicios que puede producir. Todo ello pone de manifiesto la necesidad de esclarecer y dar cuenta de la iatrogenia y sus condicionantes en la práctica de la salud mental, punto de partida para poder desarrollar una clínica basada en el arte de hacer el mínimo daño (3).
Condicionantes socioculturales y éticos de la iatrogenia
La psiquiatría y psicología actuales han alcanzado en los últimos decenios una expansión sin precedentes: los servicios de salud mental han crecido ostensiblemente, los tratamientos psicofarmacológicos y psicoterapéuticos se han popularizado, tanto la psiquiatría como la psicología tienen una presencia relevante en ámbitos jurídicos, laborales, académicos, sociales… y a través de los medios de comunicación sus profesionales promocionan con éxito la importancia de estas disciplinas. Este éxito social lleva aparejada una expropiación de la salud mental de los ciudadanos que Continue reading →
Evidencia: “Certeza clara y manifiesta de la verdad o realidad de algo”
Es curioso cómo se sigue perseverando en convertir la rehabilitación psico-socio-laboral en una disciplina científica al estilo de una medicina ya obsoleta (desde muchos ámbitos se reivindica una medicina narrativa, integradora, que abandone su metonímica reducción del sujeto a una fracción de su cuerpo), ignorando que ni su método ni sus indicadores se ajustan a nuestro objeto de trabajo. Seguimos ansiando que los números nos den las claves de lo que es eficaz o eficiente en tiempos de escasez económica, y que los protocolos pongan orden en una realidad caótica. Tememos acercarnos a la subjetividad aunque trabajamos con sujetos. No toleramos la incertidumbre. Aún no hemos consolidado ni una identidad, ni una metodología, ni siquiera un discurso que no sea silenciado, cuando no arrasado, por los tecnicismos de la ciencia biomédica.
Es absolutamente necesario comprobar si las intervenciones son útiles y no causan perjuicio, e imprescindible hacer una buena gestión de los recursos públicos. La cuestión es cómo hacerlo sin desvirtuar el trabajo, cómo impedir que la persona se sienta un objeto de medida, como hacer que la ecuación coste/beneficio incluya la experiencia subjetiva de la persona atendida. Los datos de inserción en empleo son una poderosa herramienta política. Son números que aportan “la evidencia” por antonomasia de que “España va bien”. Pero si la inserción laboral se produce en un colectivo que en este sentido ha sido desahuciado, como es el de las personas con un diagnóstico psiquiátrico severo, ya no solo se convierte en un indicador del buen hacer en materia de gestión económica, sino en un dato incontestable del gran compromiso social que mantienen el gobierno y las empresas con los más desfavorecidos.
En los Centros de Rehabilitación Laboral (en adelante CRL), pertenecientes a la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, el número de inserciones formativas y laborales Continue reading →
Las líneas que siguen pretenden plantear algunas dudas y reflexiones sobre el concepto de recuperación en salud mental para poder ampliar nuestra visión crítica cuando nos aproximamos a este concepto. Son dudas que ni de lejos consideramos resueltas, y que esperamos poder seguir pensando junto con otros, en futuros intercambios y encuentros en los espacios donde nos juntamos para ir tejiendo un discurso con el que sentirnos cómodos como elemento de transformación de la atención al sufrimiento psíquico.
¿De qué hablamos cuando hablamos del modelo de recuperación en salud mental?¿El modelo de recuperación está insuficientemente desarrollado en los servicios de salud mental? ¿Cuáles son las barreras a su implementación? ¿Cómo saber si un servicio de salud mental funciona desde este modelo o sus propósitos son mera retórica? ¿Es realmente un movimiento revolucionario? ¿Lo fue en algún momento y ha sido superado? ¿Merece la pena seguir fomentando este modelo cuando revisamos los aspectos críticos a éste asociados o cuando constatamos que ha sido colonizado por otros discursos antagónicos que lo vacían de contenido? ¿Debemos utilizar nuevos lenguajes pero reivindicando lo que este modelo, bien entendido, aporta a la transformación de los servicios? ¿Qué lenguajes, qué discursos, qué modelos, son más útiles para transformar las instituciones?
¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL MODELO DE RECUPERACIÓN EN SALUD MENTAL?
Definir qué entendemos por orientación hacia la recuperación es complejo. Dependiendo de qué entendamos por este concepto las respuestas a estas dudas son distintas.
Durante los últimos años, en especial en nuestras jornadas y congresos hemos hecho un esfuerzo por hacer crecer nuestro discurso, ampliando nuestro saber profesional desdibujando las categorías que nos separan para de verdad poder ser multiprofesionales e interdisciplinares más allá de las siglas. Hemos intentado crear espacios de encuentro para los diálogos más difíciles, y buscar palabras nuevas para las profesiones y la salud mental que queremos construir. No somos el único colectivo sumido en transformar la realidad; sin ir más lejos escasos días antes de que se escriba este editorial se ha firmado en las jornadas nacionales de la AEN-PSM un manifiesto destinado a crear unos servicios de salud mental respetuosos con los derechos humanos y libres de coerción, firmado por varios colectivos. Un manifiesto que pretende señalar la puesta en marcha de mecanismos de cambio que ya no pueden pararse. No es desiderativo, es descriptivo de lo que ya está en marcha y es imparable. Una creciente red de colectivos reivindicativos así lo avala.
Al fin y al cabo la sensación universal ante la representación de la antigua psiquiatría en la ficción, Continue reading →
Compartimos con vosotros el último vídeo de nuestras XXI Jornadas “Espacios de Locura y Participación” celebradas el pasado febrero. Merece la pena, la mesa y el debate. Aprendimos mucho.
Se corresponde a la Mesa Asistencial: UNIDADES DE HOSPITALIZACIÓN BREVE, LOS RETOS COTIDIANOS DE UN ESPACIO PARA EL BUEN TRATO, y participaron como ponentes: Déborah Ortiz Sánchez (Psiquiatra . UHB Hospital Universitario Príncipe de Asturias), Esther Gómez Rodríguez (Psiquiatra. UHB Hospital Universitario de Getafe), Ignacio García Cabeza (Psiquiatra. UHB Hospital Gregorio Marañón) y Victor Rivelles Sevilla (Psiquiatra. Jefe del Centro de Salud Mental de Fuencarral). Moderada por Maite Climent Clemente (Psiquiatra. CSM Alcobendas).
A continuación os copiamos un extracto del resumen que hicimos de las Jornadas:
En la mesa sobre los retos para el buen trato en las unidades de hospitalización es donde más se evidenciaron las contradicciones de las instituciones psiquiátricas y la dificultad para poder hablar sobre este espacio. Aunque creemos que se abrió un debate necesario en el que deben participar todas las voces, no logramos generar un espacio seguro en el que pensar juntos cómo comenzar a construir una alternativa. Faltó tiempo para reposar lo emocional y poder pensar si hay que eliminar las UHB o transformarlas, si hay alternativas a la hospitalización, si se puede mejorar la atención a las crisis antes de que lleguen al hospital, si hay que cambiar el funcionamiento de las UHB.
De esta mesa salimos con la sensación de que la recuperación de las instituciones es posible, pero que queda mucho camino. Ante un problema institucional las soluciones no podrán ser sólo individuales, sino colectivas. En mejores instituciones tendremos mejores profesionales. Las actuaciones individuales de los profesionales también ocurren en un contexto. Trabajamos y vivimos en la misma sociedad que genera sufrimiento psíquico en muchas de las personas a las que acompañamos: precariedad laboral, espacios físicos mal diseñados, carga asistencial, competitividad, más importancia de los resultados que de los valores, individualismo, relaciones jerárquicas de poder, primacía de lo económico y falta de compromiso político en garantizar los medios para que se ejerzan los derechos de las personas con las mayores garantías.
De esta mesa también salimos con la sensación de que necesitamos lugares donde seguir encontrándonos y apoyándonos, porque trabajamos en espacios que nos enloquecen. En espacios donde no siempre podemos participar libremente expresando nuestra opinión sobre cómo se deberían hacer las cosas. Tradicionalmente estas Jornadas han sido un lugar donde profesionales que coinciden en la necesidad de transformar las cosas se encuentran y se acompañan para denunciar la locura que les generan sus espacios de trabajo, donde acompañarse en lo que duele saberse cómplice cuando no se es ignorante. Donde pensar juntos en cómo mejorar nuestra manera de acompañar a quién acude a nuestros servicios, y en las mejoras que el sistema requiere.
Incluso durante las Jornadas, las voces más libres han sido las de las personas que han tenido experiencias negativas en su paso por los servicios de salud mental. Voces que han interpelado a los profesionales con vehemencia. Que nos han traído testimonios muy dolorosos de maltrato. Que nos han señalado una y otra vez cómo el lenguaje que utiliza la psiquiatría tiene muchas veces una carga de violencia simbólica. Hubo momentos en los que se increpó a los profesionales con la rabia y el dolor del sufrimiento vivido en otros espacios, lo que dificultó el diálogo constructivo. Los debates han sido intensos, tensos en ocasiones, no siempre hemos podido pensar juntos. Es difícil establecer un equilibrio entre la pluralidad en la participación (escuchar más voces, más mentes, más perspectivas) y brindar un espacio suficientemente amplio para que cada individuo profundice en su aportación. Necesitamos también nuevas metodologías, nuevas dinámicas de encuentro que faciliten este diálogo, espacios donde poder pensar juntos con libertad y respeto. No paramos de aprender.
La interpelación de los afectados por el sistema nos obliga a pensar que algo más podemos hacer aparte de juntarnos a acompañarnos entre los que sentimos que hay que transformar el sistema de salud mental. Nos obliga a repensarnos cada intervención, a llevar este debate a nuestros equipos. Cuando se pueda. Porque también hubo quien hablo de miedo. De miedo al aislamiento y a las represalias en el lugar de trabajo. También por este motivo lo individual no va ser suficiente. El miedo va a cambiar de bando, como el lema del 15M. Bien. Pero que tengan miedo los del otro bando, a ser posible. Vamos a cuidarnos, y que al menos en los lugares donde nos acercamos a construir en común no tengamos miedo. Hubo quién señaló que su asociación de usuarios no representaba a todos los usuarios, ni las asociaciones de familias a todas a las familias, y nosotros añadimos que ni las asociaciones de profesionales a todos los profesionales.
Venimos de un sistema con una larga trayectoria individualista, fragmentadora, generadora de desigualdad y sufrimiento. Ya no nos sirven las categorías estancas, el vosotros y el nosotros. Salirse de ahí es nuevo para todos. Va a ser inevitable atravesar este cambio con cierto malestar, pero merece la pena. Merece la pena cuidar los espacios en los que estos debates son posibles. Para construir espacios de deliberación entre todos los que nos sentimos comprometidos con un cambio en la atención.
Somos partícipes de un sistema en el que cada vez hay más ejemplos de un trato digno a las personas a las que acompañamos en sus procesos de recuperarse del sufrimiento psíquico. Pero lo cierto es que estamos muy lejos de que en la mayoría de las instituciones en las que trabajamos no se vulneren los derechos humanos de las personas a las que apoyamos.
Desde la AMSM hemos organizado un encuentro con Peter Gøtzsche para discutir las ideas que recoge en su último libro, recientemente traducido al castellano por la editorial Los libros del Lince. El danés es Catedrático de Diseño y Análisis de Investigaciones Clínicas y fundador de la Cochrane Collaboration. Desde este conocimiento, cuestiona toda la “evidencia” que se ha construido alrededor de los psicofármacos mediante los ensayos clínicos aleatorizados y metaanálisis producidos por la industria farmacéutica y que la psiquiatría oficial se ha encargado de ratificar y divulgar como “Verdad”.
Esta perspectiva rigurosa y crítica de Gøtzsche forma parte de su trayectoria personal y ha sido puesta de manifiesto en sus numerosos artículos publicados en las revistas médicas más prestigiosas: BMJ, JAMA, Lancet, NEJM, Annals of Internal Medicine… En su libro anterior Medicamentos que matan y crimen organizado ya denunciaba cómo la industria farmacéutica controla la investigación farmacológica, la publicación científica, la aprobación de sus propios productos… y las terribles consecuencias que todo esto provoca en la salud de los ciudadanos.
Es un honor y una oportunidad única contar con Peter, una voz fundamentada y cuestionadora de talla internacional, y poder compartirlo con vosotros. La entrada es gratuita pero el aforo es limitado así que, sed puntuales si queréis participar de este acontecimiento.
Y aprovechamos para invitaros a que os asociéis a la AMSM: necesitamos ser más y unirnos para continuar siendo independientes y organizar actos que, como este, representan una alternativa al pensamiento único y poder reivindicar una salud mental de calidad, basada en un modelo de atención comunitario, público, multidisciplinar y participativo.