Pensamos que en salud mental hacen falta otros cuidados. Hacen falta cuidados conscientes de los traumas que las personas han vivido. Hacen falta cuidados que no retraumaticen mediante la coerción o el establecimiento de relaciones de poder como las que han llevado a las personas a las que acompañamos a expresar un sufrimiento consecuencia de adaptarse y sobrevivir a ellos. Hacen falta unos cuidados con perspectiva de género, que tengan en cuenta la especificidad de las situaciones de abuso que han experimentado muchas mujeres, y que tengan esto en cuenta para crear espacios seguros.
Hoy se ha publicado en El País un artículo sobre las casas de cuidados en crisis para mujeres y tenemos la suerte de tener un reportaje algo más amplio elaborado por la misma periodista. Os recomendamos su lectura.
Estamos encantadas de que los medios generalistas se hagan eco de la necesidad de transformación de nuestras instituciones. Pensamos que el titular de El País no hace justicia a la calidad del reportaje ni al fondo de esta iniciativa, pero estamos muy agradecidas de que se abran estos debates fuera de los espacios profesionales, porque son normalmente invisibilizados y hace falta que estos temas estén en la agenda política general.
Todo empezó cuando invitamos a Shirley McNicholas a las jornadas de 2018. Aquí podéis ver su video. Y aquí podéis acceder al un artículo que publicamos después de visitar la casa de crisis para mujeres que coordina hace más de 20 años.
Una habitación propia para mujeres con problemas de salud mental
Noemí López Trujillo
Una habitación propia no es solo un espacio físico. Es una geografía íntima, un símbolo de autonomía. Hace casi un siglo, Virginia Woolf se preguntaba qué necesitaban las mujeres para escribir. Y hace tan solo dos décadas, una enfermera inglesa -Shirley McNicholas- se preguntaba qué necesitan las mujeres. Así, a secas.
Con esta idea nació la residencia Drayton Park de Londres, una casa de crisis (crisis house en inglés) pensada para ser una alternativa a la hospitalización psiquiátrica tradicional. Aquí ingresan de forma voluntaria las mujeres que tienen una crisis de sufrimiento psíquico, también las que tienen hijos y no pueden dejarlos con un familiar. Forma parte del NHS, el sistema público de salud del Reino Unido, y lleva en funcionamiento desde 1995. Continue reading





