Hemos leído: El encarnizamiento médico con las mujeres

El encarnizamiento médico con las mujeres
Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández
Editorial: los libros del lince. Barcelona, 2016
364 páginas

Hace dos años, Juan Gérvas y Mercedes Pérez Fernández publicaron “Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias)”, un libro que marcó un hito al señalar el intervencionismo sanitario que se produce en las personas sanas, amparado en la supuesta prevención de enfermedades. El año pasado sacaron a las librerías “La expropiación de la salud”, un texto que aborda, a través de muchos ejemplos, el proceso de medicalización y el uso desaforado e inhumano de la tecnología médica al servicio de intereses mercantiles y corporativistas y en detrimento de la capacidad de autocuidado de las personas. encarnizamientoEste año, Juan y Mercedes publican la última entrega de esta trilogía: “El encarnizamiento médico con las mujeres”.

En los dos primeros libros, Juan y Mercedes nos mostraron las consecuencias asistenciales del desarrollo médico en nuestra sociedad occidental y capitalista. La confluencia de los provechos comerciales de las industrias sanitarias (farmacéutica, de maquinaria diagnostica y terapéutica, de aseguramiento y provisión de servicios…), los intereses de las sociedades profesionales y unas expectativas desmesuradas de la población atemorizada ante la inevitabilidad del enfermar, envejecer y morir, ha propiciado la invasión de la medicina en nuestras vidas. Una invasión que, lejos de hacernos sentir bien, nos convierte en individuos en riesgo permanente, preocupados por nuestra salud en vez de disfrutarla y sometidos a innumerables intervenciones sanitarias, innecesarias y, en muchas ocasiones, indignas. Diagnósticos y tratamientos que mortifican en vez de darnos vida y que ocultan, mediante supuestas soluciones individuales, los verdaderos dramas sociales.

En esta tercera entrega, Juan y Mercedes parten del análisis anterior para focalizarlo en la mujer. La mujer en el punto de mira del exceso sanitario, de la discriminación de los profesionales, del negocio de la industria y en el empeño del control de su cuerpo y de su vida. Obviamente, aparecen nuevos elementos a considerar, como las particularidades del cuerpo femenino y su fisiología, pero también el marco social que habita, caracterizado por una ideología patriarcal que determina la asistencia sanitaria que recibe.

La estructura del libro está configurada por un prólogo imprescindible, que encuadra el análisis del contenido, seguido de 50 capítulos breves que son los ejemplos clínicos que responden al título de la obra: el encarnizamiento médico con las mujeres. Cada capítulo consta de una situación clínica, una pregunta al respecto de la misma, una breve respuesta, un comentario que explica la respuesta, acciones alternativas que pueden dar una mejor solución al problema, una extensión a otros campos de la cuestión y, por último, bibliografía accesible a favor y en contra de la perspectiva de los autores. Se trata, por tanto, de una aproximación muy didáctica y rigurosa a las diversas situaciones clínicas en las que la mujer sufre la crueldad de ser sometida a intervenciones médicas excesivas y/o dañinas.

La desigual distribución de poder entre hombres y mujeres en nuestra sociedad patriarcal tiene consecuencias en la atención clínica. La paciente mujer implica cuestiones y situaciones específicas, pero no solo por la biología y la psicología, sino también por la cultura y los hábitos sociales, por su género. Por ello, la mujer recibe peor atención que los hombres ya sea por defecto (acceso retrasado a programas de hemodiálisis, al diagnóstico de insuficiencia respiratoria crónica…) o por exceso (más apendicectomías innecesarias, mayor polimedicación que los hombres…). Una discriminación que se multiplica aún más cuando la mujer tiene una minusvalía, un problema mental grave, es anciana, no es heterosexual o intercambia sexo por dinero o drogas. La mujer también es, más que el hombre, objeto del intervencionismo sanitario inhumano mediante la mercantilización de la menstruación, la sexualidad, la atención en el embarazo, el parto y la lactancia y la supuesta prevención de los cánceres femeninos.

Juan y Mercedes discuten estos ejemplos que dan cuenta de los daños que provocan unas prácticas clínicas respaldadas pseudocientíficamente por los profesionales y sus sociedades y que generan unas ganancias extraordinarias a las empresas del sector sanitario que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos. Todo ello está contado mediante un análisis certero, bien argumentado y entretenido pero, hay que decirlo, es un análisis sin tapujos y, por tanto, doloroso. Ahora bien, como en todos los libros de esta trilogía, se respira un aire optimista. La disección que realizan de la realidad asistencial encoge el corazón, pero sienta las bases para poder desarrollar una “medicina prudente y armónica, que ofrezca la máxima calidad y la mínima cantidad y la tecnología oportuna por parte del profesional adecuado, en el lugar y momento apropiados y tan cerca del domicilio como sea posible”. Y en ello tenemos que comprometernos con alegría y esperanza, profesionales y ciudadanos.

Alberto Ortiz Lobo

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