Desde la Asociación Madrileña de Salud Mental (AMSM) nos alarma la situación en general de todos los Centros de Salud Mental (CSM) de la Comunidad de Madrid: ratios asfixiantes, primeras citas con un espera mayor a 9 meses, citas de seguimiento con una frecuencia que no permite ningún trabajo terapéutico, falta de recursos humanos…
Como ya os adelantábamos, estamos trabajando en ello a través de un estudio del estado de los CSM de la Comunidad de Madrid en colaboración con AMASAP y cuyos resultados se compartirán en el próximo encuentro del 25 de noviembre de 2025, el cuál será de asistencia gratuita.
Sin embargo, no queríamos esperar a entonces para visibilizar y posicionar desde ya el estado tan crítico que lleva viviendo el CENTRO DE SALUD MENTAL DE MÓSTOLES. Especialmente reseñar las elevadas marchas y bajas por enfermedad de profesionales debido a burnout hasta el punto tan extremo que la atención de psiquiatría infantojuvenil está descubierta. Esto hace que los menores sean atendidos por otros profesionales del CSM, ya de por sí sobrecargados, como psicólogos o residentes en rotación, cuyas competencias profesionales difieren de psiquiatría. Otra opción que les queda a los menores es que sean atendidos por un profesional de adultos o que sea en el ámbito hospitalario, donde evitar la psicopatologización es aún más difícil. En cualquiera de los casos, se está traduciendo también en largas esperas de citación, como por ejemplo las citas de seguimiento están disparadas a una frecuencia de 3 meses en el mejor de los casos.

Dicha deficiencia de recursos humanos no sólo afecta al propio equipo del centro, como por supuesto a la población (de Móstoles y de Arroyomolinos), si no que sus efectos son extremadamente notables en el resto de recursos comunitarios de prevención e intervención en salud mental; así como, en el caso de los menores de edad, en las propias comunidades educativas que están sufriendo de primera mano las consecuencias de la falta de un buen funcionamiento del eje vertebrador de la red de salud mental, el CSM.
Por ello, tanto desde el propio CSM, así como desde varias mesas comunitarias y sindicatos profesionales del municipio de Móstoles, se han dirigido escritos a los organismos responsables exponiendo el gran deterioro/abandono asistencial (enlace a la carta del equipo del CSM). De ellos, no se ha obtenido ninguna contestación ni en escrito ni en hechos, lo que sigue poniendo en riesgo la seguridad de todas las personas, inclusive familias y profesionales; además de vulnerar de forma clara los derechos de la población, en especial destacar la imposibilitada protección de la infancia y juventud.
Desde la AMSM instamos a que haya un encuentro con los profesionales del CSM revisando los criterios de gestión y los riesgos psicosociales de los profesionales para una rápida cobertura de toda la plantilla profesional del CSM de Móstoles. Todo ello, apostando por un modelo comunitario, una atención humana, continuada, eficaz, digna y de calidad.
Por último, queremos enviar nuestro más sincero apoyo y fuerza a los profesionales del CSM de Móstoles, así como a las personas y familias que están sufriendo estas graves deficiencias en la atención.
La junta directiva de la Asociación Madrileña de Salud Mental,
Septiembre de 2025.
Descarga el posicionamiento aquí.




