Reducción del uso de la contención mecánica en la unidad de hospitalización psiquiátrica de Alcalá de Henares (Madrid). Boletín N52 primavera 2025.

Ana Moreno Péreza,, Almudena Medrano Andrésa,, Guillermo Benito Ruizc,, Margarita Blanco Prietoa, Lorena Carvajala, Tamara Chami Mateosa, María Diéguez Porresa, Víctor López de Loma Osorioa,, Luis Nocete Navarrob,, Violeta Palanca Estevea, Sara Pérez Cabeta, Elena Redondo Vaqueroa, Salvador Ruiz Murugarrena,, Sara Recio Hernándeza, Raquel Sacristán Fernándeza, Alberto Fernández Liriaa

aÁrea de Gestión Clínica de Psiquiatría y Salud Mental. Hospital Universitario Príncipe de Asturias.

bÁrea de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental, Hospital Universitario La Paz.

c Departamento de Investigación y Transferencia del Conocimiento de Confederación Autismo España. Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Burgos.

Dirección para correspondencia: anamorenoperez@gmail.com

Área de Gestión Clínica de Psiquiatría y Salud Mental. Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Ctra Alcalá-Meco s/n. 28805 Alcalá de Henares. Madrid. 

Resumen: 

La firma de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas está suponiendo una crisis y un replanteamiento profundo de las estructuras y actividades de atención a las personas con problemas de salud mental en todo el mundo. En el marco de la convención, el uso de la coerción en todas sus formas en la atención a la pérdida de la salud mental es una práctica a eliminar. 

Se presenta el resultado de una estrategia multimodal en la Unidad de Hospitalización breve que ha conseguido reducir el uso de la contención mecánica en un 70% en cinco años y los ingresos involuntarios en un 18%. Las áreas de actuación abarcan aspectos relacionados con el compromiso, las alternativas a la hospitalización, la formación, actuaciones sobre los ambientes, la supervisión y el trabajo en equipo. Se reflexiona sobre la necesidad de transparencia en los datos, compartir aprendizajes y mantener las estrategias para reducir la coerción en el tiempo. 

Palabras clave: 

Coerción, contención mecánica, hospitalización, contención física

Fuente: unsplash

Title: 

Reduction of the use of mechanical restraint in the psychiatric inpatient unit of Alcalá de Henares (Madrid).

Summary: 

The signing of the United Nations convention on the rights of persons with disabilities is entailing a crisis and a profound rethinking of the structures and activities of care for people with mental health problems worldwide. Within the framework of the convention, the use of coercion in all its forms in care for mental health loss is a practice to be eliminated. 

The result of a multimodal strategy in the Brief Hospitalization Unit that has managed to reduce the use of mechanical restraint by 70% in five years and involuntary admissions is presented. The areas of action cover aspects related to commitment, alternatives to hospitalization, training, actions on environments, supervision and teamwork. Reflection is made on the need for transparency in data, sharing of learning and maintaining strategies to reduce coercion over time. 

Keywords: 

Coercion, mechanical restraint, hospitalization, physical restraint


Para los que han estado ahí

K Millett1

INTRODUCCIÓN

Los avances de la Psiquiatría y la salud mental se han dado muy frecuentemente a través del reconocimiento de derechos que les eran negados a personas que tenían problemas que eran catalogados como locura o trastorno mental. Así sucedió en las varias transformaciones que experimentó la institución manicomial y en los movimientos que procuraban (y siguen teniendo que procurar) su extinción.

La firma de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas2 supone un cambio de paradigma que exige cambios legales, conceptuales y prácticos de mucho calado. 

El paradigma anterior, en el que se ha basado hasta ahora la legislación y la práctica de la atención a la salud mental en nuestro entorno, asumía que cuando la capacidad de una persona de tomar libremente decisiones estaba comprometida por padecer, por ejemplo, un trastorno mental que conllevaba una visión no compartida de la realidad, estas decisiones deberían ser tomadas en su beneficio por otra persona. La legislación al respecto lo que debía procurar es que esta sustitución se hiciera con garantías que aseguraran que existía esa falta de capacidad y que las decisiones tomadas en nombre de la persona incapacitada fueran tomadas considerando su beneficio y no por otras razones (en nuestra legislación la falta de capacidad es determinada por un médico y la buena fe garantizada por un juez). 

Según el nuevo paradigma la obligación de los estados firmantes es proporcionar el apoyo necesario para garantizar la toma de decisiones por parte de la persona con discapacidad. Las decisiones sobre el cuidado de la propia salud o el tratamiento de las condiciones que afecten a ésta están incluidas en este concepto. Los sucesivos documentos del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad3 y de los relatores de las Naciones Unidas4–6 se han encargado de establecer con suma claridad que según este acuerdo que obliga a los estados firmantes, medidas como el internamiento, el tratamiento involuntario, la contención física o mecánica o el aislamiento no son justificables y podrían ser consideradas como tortura o tratos inhumanos, crueles y degradantes proscritos por la Organización de Naciones Unidas.

Las exigencias de la Convención no se han traducido en nuestro país, en las modificaciones de las legislaciones nacionales – basadas en el paradigma de la sustitución en las decisiones – que debía haberla seguido, en especial en lo referente a la atención en salud mental 7

La Convención y sobre todo la interpretación radical de su artículo 12 propuesta por el Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad3, han sido objeto de críticas, algunas firmadas por profesionales que han tenido un papel destacado en la defensa de los derechos humanos8 y que alertan sobre los problemas que pudieran derivarse de ello. La revista World Psychiatry dedicó a esta polémica un monográfico, en cuyo artículo central Szmukler9 intenta abrir una vía para un uso excepcional de las intervenciones involuntarias y la toma de decisiones por representación discutiendo los conceptos de voluntad y preferencias y postulando la posibilidad de un conflicto entre ambos. El número incluye comentarios a este artículo de referencia10–17. En su intervención editorial18, Appelbaum plantea que la psiquiatría y los estados que han regulado su actuación sobre una base radicalmente diferente, pueden hacer tres cosas con la Convención (sobre todo con la interpretación que hace de ella el Comité): ignorarla (qué es lo que de hecho está sucediendo), reinterpretarla (es la vía que intenta abrir Szmukler) o reformarla (muchos de los autores que contribuyen al dossier de World Psychiatry se pronuncian en ese sentido).

En cualquier caso, la proclamación de la Convención está suponiendo una crisis y un replanteamiento profundo de las estructuras y actividades de atención a las personas con problemas de salud mental en todo el mundo. Las cosas no volverán a ser como antes de la Convención.

La utilización de sujeción mecánica (SM)1 supone una vulneración de derechos fundamentales recogidos ya en la Declaración Universal de los Derechos Humanos19. Sin embargo, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT), sigue sosteniendo que las medidas coercitivas pueden ser necesarias en situaciones en las que esté en riesgo la seguridad, tanto para el paciente como para terceros, aunque remarca entonces que dicha acción tiene carácter de medida de seguridad, no terapéutica20.

La frecuencia de uso de la contención mecánica varía en distintos países e incluso, dentro de un mismo país o una misma comunidad autónoma21 con frecuencias que oscilan entre el 35 y el 0% de las personas ingresadas en las plantas de psiquiatría, sin que estas variaciones en las frecuencias puedan ser atribuidas a aspectos clínicos de la población atendida22–24. Algunos autores señalan aspectos culturales, contextuales y de las características de los entornos de trabajo como significativos para explicar estas diferencias25,26

En las últimas décadas, previamente incluso a la aprobación de la CDPD, con el fin último de erradicar la utilización de medidas coercitivas, se han realizado diferentes investigaciones que han analizado aspectos tanto históricos como sociopolíticos, éticos o legales25,27,28. Cabe destacar proyectos dirigidos a conocer el uso de la coerción y la difusión de buenas prácticas en Europa,29–34 y estrategias concretas como los modelos basados en el Six Strategies Core35, el modelo safe Wards36, el Beta Proyect37 o el modelo santuario 38 en todo el mundo.  Los estudios señalan que las estrategias más eficaces para reducir el uso de la coerción deben ser multimodales (recogida sistemática de datos, reducir índices de ocupación, aumentar ratios de personal, potenciar la diversidad de respuestas asistenciales frente a las crisis, políticas de puertas abiertas, formación, etc)39 y mantenerse en el tiempo40.  

En este contexto, La Asociación Española de Neuropsiquiatría, junto con Federación en primera persona, Veus y la Confederación SM España firmaron un documento, el Manifiesto de Cartagena, que supone el comienzo de un proceso encaminado a terminar con las medidas coercitivas en nuestro campo. Diferentes Servicios de Atención en Salud Mental en España acordaron, mediante la firma del Manifiesto de Cartagena en 2016 41 la toma de medidas que posibilitaran la consecución de dicho objetivo.

Podemos entender la unidad de hospitalización breve (UHB) como “termómetro” de la situación de coerción y cuidados en el resto de la red de salud mental. La UHB es un dispositivo “sensible” que refleja con frecuencia la situación del resto de la red. Es un dispositivo de coerción “delegada”. La intervención comunitaria ajustada a las necesidades de las personas reduce la necesidad de ingreso…, pero pasa también que un paciente “se pierde” en ocasiones entre ingreso e ingreso. Por otra parte, no es lo mismo un ingreso programado y acompañado, que el drama de un ingreso urgente. Por tanto, además de acciones específicas para mejorar el funcionamiento de las UHB, es fundamental garantizar la atención necesaria en la comunidad (en la figura 1 se muestra un esquema de la red de atención a la salud mental). 

Figura 1. Dispositivos de la red de salud mental correspondiente al Hospital Universitario Príncipe de Asturias

No es fácil comparar la situación respecto al uso de medidas coercitivas entre diferentes países o incluso entre diferentes servicios. En primer lugar, porque no es frecuente que se informen de manera fiable. Pero también porque, cuando se informan, frecuentemente se utilizan indicadores que están muy mediatizados por otras variables como el número de camas o las políticas de hospitalización (así sucede cuando hablamos de porcentajes de personas ingresadas o de tasas por cama). La mejor solución a este problema es calcular tasas poblacionales, que nos hablan del riesgo de que a un habitante se le practique una medida coercitiva. En este trabajo presentaremos los datos sobre medidas coercitivas duras: la sujeción mecánica y los ingresos involuntarios y calcularemos las tasas poblacionales de modo que cualquiera pueda utilizarlas para compararlas con las suyas.

LOS SSM DE ALCALÁ FRENTE AL NUEVO CONTEXTO

La comisión de asistencia de la red servicios de salud mental correspondiente al Hospital Universitario Príncipe de Asturias consciente de lo anteriormente referido, decidió en junio de 2016 adherirse al Manifiesto de Cartagena42 y a las recomendaciones del Comité de Bioética de España en torno al uso de contenciones mecánicas y farmacológicas en los ámbitos social y sanitario para avanzar hacia la supresión del uso de la coerción en los servicios 43.

De ello derivó una estrategia que se tradujo en la puesta en marcha de diferentes medidas para reducir el uso de la coerción en sus distintas formas. Entre ellas se cuentan medidas administrativas (como la implantación de un registro de contenciones) de formación, de trabajo en los equipos interdisciplinares y de evaluación. Se muestra en la tabla 1.

Tabla 1: Áreas de actuación y principales acciones en la puesta en marcha de la estrategia para avanzar hacia unos servicios libres de coerción

OBJETIVO:

El propósito de este trabajo es evaluar el uso de la contención mecánica y los ingresos involuntarios en los servicios de salud mental de Alcalá de Henares, y evaluar el efecto de un proyecto encaminado a reducir su uso. Se comparan las tasas poblacionales de las variables más importantes relacionadas con el uso de la coerción (contención mecánica e ingresos involuntarios) en los años 2018 y 2023. 

MATERIAL Y MÉTODO: 

Se realiza un análisis del registro de uso de la sujeción mecánica en el periodo 2018-2023 en la Unidad de Hospitalización Breve del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Dicha UHB consta de 18 camas para una población aproximada de 250.000 habitantes. 

El Registro de SM es un documento interno que se ha de rellenar cada vez que se realiza una SM en la Unidad. Es cumplimentado por el personal sanitario que ha intervenido en la realización de la misma. Se recogen también variables clínicas, sociodemográficas y contextuales (situación que motiva la SM, ambiente de la unidad en dicho momento, número de profesionales que intervienen, etc.), así como el carácter legal del ingreso.

Las variables principales del estudio son (ver tabla 3): 

  • Tasa de episodios de CM/año
  • Tasa de ingresos involuntarios/año
  • Tasa de tiempo de contención mecánica/año

Se comparan las  tasas poblacionales de las tres variables en los años 2018 y 2023

Junto con el registro, se detallan las medidas establecidas a lo largo del tiempo en la red de salud mental correspondiente al hospital Universitario Príncipe de Asturias en una estrategia multimodal para reducir el uso de la coerción. 

Para avanzar en este sentido se han realizado diversas acciones que corresponden a las áreas de actuación recogidas en la tabla 1: 

  1. Creación de alternativas a la hospitalización tradicional (hospitalización domiciliaria, unidad de atención temprana) 
  2. Adhesión al Manifiesto de Cartagena41 por unos servicios de salud mental respetuosos con los derechos humanos y libres de coerción (acuerdo de la Comisión de Asistencia de la Red de Salud Mental de Alcalá de Henares en diciembre de 2016)
  3. Implantación de un registro de contenciones (2018) y devolución mensual al equipo de los resultados
  4. Informe público sobre uso de la coerción en la Red de Salud Mental y registro de buenas prácticas para reducirla (interrumpido por la pandemia), en una política de transparencia (disponibles los informes de 2017 y 2018) 
  5. Analizar, en las encuestas de satisfacción al alta de la unidad, la comunicación de experiencias con potencial efecto retraumatizante, con el objetivo de reducir daños evitables 
  6. Ampliación del horario de visitas
  7. Ampliación de las salidas de la unidad, con y sin acompañante (familiar o personal sanitario)
  8. Permanencia durante el día del teléfono móvil con cada paciente
  9. Aumento de la ratio de enfermería (de 2 a 3/turno o de 1 a 2 en turno de noche)
  10. Elaboración e implantación del documento: decisiones anticipadas en salud mental
  11. Actividades de formación
    1. Nuevos paradigmas en salud mental. Unidades de hospitalización Breve
    2. Salud Mental con perspectiva de género
    3. Atención en crisis 
    4. Trauma y salud mental
  12. Supervisión de equipo
  13. Habilitación de una sala de confort

No hay datos previos al registro de contenciones. La implantación de éste supuso una reducción de las contenciones que no se contempla en este trabajo que, por tanto, infraestima los resultados de la estrategia seguida.

RESULTADOS

En las tablas 2 a 5 se presenta el cronograma de las medidas tendentes a reducir el uso de la coerción, la definición de las variables de estudio, los datos de uso de las medidas de coerción formales y su evolución en los últimos cinco años, las tasas poblaciones de ingresos involuntarios y de sujeción física, y el uso de la sujeción física en ese mismo periodo en las personas ingresadas en la unidad de hospitalización breve. En la tabla 6 se calculan los intervalos de confianza de las diferencias de las tasas poblacionales de las principales variables entre los años 2018 y 2023 y su significación estadística. En la tabla 7 se presenta la evolución del riesgo relativo de sufrir una contención mecánica durante la hospitalización en esta UHB.

Tabla 2. Cronograma de medidas en una estrategia multimodal para reducir el uso de la coerción
TasasDefiniciónFórmula
Ingresos involuntarios Número de ingresos involuntarios realizados por habitante y año(número de ingresos involuntarios realizados en el año / número de habitantes) x 1000
Contención mecánicaNúmero de contenciones realizadas en la unidad por habitante y año(número de contenciones mecánicas realizadas en el año / número de habitantes) x 1000
Personas en contención Personas que han sufrido al menos una contención por habitante y año(número de personas que han sufrido alguna contención mecánica en el año / número de habitantes) x 1000
Tiempo en contenciónTiempo total de contención por habitante y año (sumatorio de la duración de todas las contenciones mecánicas realizadas en el año / número de habitantes) x 1000
Tabla 3. Definición de variables
Tabla 4. Datos de uso de las medidas de coerción formales y su evolución en los últimos cinco años
Tabla 5. Tasas poblacionales de utilización de medidas de coerción formales
Tabla 6. Utilización de contención mecánica en la Unidad de Hospitalización Breve en el periodo 2018-2023
Tabla 6. Tasas poblacionales, intervalo de confianza y significación estadística de las diferencias (datos calculados para población total del área de 247.000 habitantes en 2018 y 245.000 habitantes en 2023).

Comparación de las tasas por mil habitantes de los ingresos totales, ingresos involuntarios, contenciones mecánicas, número de personas contenidas y tiempo total de contención en minutos de los años previo a la implantación del programa (2018) y del quinto año de funcionamiento del programa (2023).

Para cada comparación entre las distintas tasas se muestran los intervalos de confianza del 95% de Poisson y la significación del estadístico de contraste entre de las proporciones (Chi cuadrado). A la vista de los datos, se aprecia como la única tasa en la que no se dan diferencias estadísticamente significativas entre el periodo previo a la implantación del programa y el quinto año de funcionamiento es en la de número de ingresos psiquiátricos (p=0,739). Sí se observan diferencias estadísticamente significativas entre los dos periodos recogidos para las tasas del número de ingresos involuntarios, contenciones mecánicas practicadas, número de personas contenidas y tiempo total de contención en minutos (p<0,0001).

RIESGOS, ODDS RATIO (RAZONES DE VENTAJA)

Tabla 7. Evolución del riesgo relativo de sufrir una CM durante la hospitalización

Reducción absoluta del riesgo = 0,099159 por cada 100 pacientes ingresados, se producen 9,915 contenciones mecánicas menos que en el caso de no haber implementado el programa.
Reducción relativa del riesgo = -0,74771: el riesgo de contención para los pacientes ingresado se ha reducido un 74,771% respecto al periodo previo a la implementación del programa44,45.

DISCUSIÓN

Este estudio pretende evaluar el efecto que ha tenido la estrategia descrita para reducir el uso de las contenciones mecánicas en la unidad de hospitalización breve de Psiquiatría del H.U. Príncipe de Asturias. No obstante, la implantación del registro que ha permitido obtener estos datos, aunque fue un paso de las estrategias diseñadas para reducir el uso de la contención, no fue el primer paso, fue laboriosa y tardó tiempo en lograrse. Esto quiere decir que el número de contenciones antes de la fecha de su implantación era mayor y que también lo ha sido la reducción conseguida.

  1. Magnitud de los resultados

Hubiera sido deseable comparar nuestros resultados con los referentes a otras unidades semejantes. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, teóricamente es obligatorio la recogida de estos datos, aunque no existe un procedimiento reglado para hacerlo. La administración pide los datos a los servicios. Pero no los publica. Podemos afirmar, con Sashidharan, Mezzina y Puras, que la falta de información confiable y comparativa sobre las prácticas coercitivas es una barrera importante para la reforma y el cambio 46. Guzmán Parra et al47 publican una reducción no significativa estadísticamente del 18 al 15% en el porcentaje de pacientes sometidos a CM tras la introducción de un nuevo protocolo regulador específico en todas las unidades de hospitalización de Andalucía y una reducción en la duración, esta sí estadísticamente significativa (de 28 a 15 horas). El mismo grupo pone a prueba una estrategia multimodal basada en el modelo Six Stregies Core48 y logran una reducción en el porcentaje de personas sometidas a CM durante el ingreso psiquiátrico de 15.07 a 9.74. Señalan también la dificultad para establecer el peso concreto de cada uno de los elementos de la estrategia planteada en la reducción del número de horas de CM49 

La magnitud de las reducciones logradas atendiendo a los indicadores empleados es superior a la informada en la literatura internacional. Por ejemplo, Vrunink y colaboradores50, en un trabajo interesantísimo en el que advierten sobre la necesidad de mantener en el tiempo los programas de reducción porque si no, se pierden los avances logrados, refieren que su estrategia en Holanda no llegó a cubrir el objetivo de reducir el uso del aislamiento en un 10% anual.

Fuente: unsplash

Mental Health Europe publicó en 2019 un documento que recoge experiencias orientadas a reducir la coerción51. Informa de reducciones muy importantes en dispositivos en los que se han combinado estrategias de monitorización, formación del personal, empoderamiento de los usuarios, reorganización de la vida en las unidades y reformas arquitectónicas y de mobiliario. Aunque no informa de tasas poblacionales que hubieran permitido comparar el uso de la coerción sobre las poblaciones de referencia de los servicios en cuestión, la magnitud de la reducción lograda en el uso de la coerción rara vez alcanza la lograda en nuestro caso. Informa también de algunos lugares en los que la coerción mecánica ha sido completamente abolida en Suiza e Italia. 

Gooding y sus colegas en su amplia revisión para el relator de la ONU52 informan de resultados que frecuentemente son más modestos que los reportados en nuestro estudio.

Podría pensarse que la reducción es posible porque partimos de un uso muy alto de las medidas coercitivas. Pero no sólo no es así, sino que parece ser, al contrario, que el uso es menor que en otros países de nuestro entorno. Lepping y sus colaboradores53 proporcionan tasas poblacionales del uso de los ingresos, la sujeción mecánica y el aislamiento en cuatro contextos europeos. Atendiendo a estos datos resulta que la tasa de ingresos es sustancialmente menor en Alcalá de Henares (109 ingresos por 100.000 habitantes en 2023) que en los servicios de los cuatro países de referencia (entre 394.6 y 762.7). Además, los ingresos son más cortos (26 días) (menos de la mitad que Irlanda y menos de la tercera parte que Holanda). No podemos comparar la tasa global de sujeciones porque en Alcalá no disponemos de información sobre las sujeciones practicadas en el servicio de urgencia que habría que sumar a las practicadas en la unidad de hospitalización. Pero el número de las practicadas en hospitalización está lejos de las que se informan en estos servicios (menos de 12 frente a 79 en Irlanda, 89 en Holanda y 163 en Alemania). El número de personas sobre las que se practica la contención también es menor (0,036 por 1000 habitantes frente a 0,187 en Gales, 0,235 en Irlanda, 0,35 en Holanda y 0,463 en Alemania) 

  1. Importancia de cada acción

Se han publicado trabajos que intentan averiguar qué tipo de medidas reducen más efectivamente la coerción39. y también reflexiones como las de Blair y Moulton-Adelman sobre los elementos que, basándose en el modelo Santuario de Sandra Bloom les ha permitido reducir de manera constante el número de contenciones mecánicas (hasta eliminarlas) y aislamiento desde el año 200054.

Nuestros datos no permiten distinguir la contribución de cada una de las acciones al resultado. Pero en nuestras discusiones hemos apuntado algunas posibles explicaciones.

Creemos que los informes del uso de la coerción, las alternativas al ingreso, la presentación de resultados, nos han permitido poner este tema como parte de un debate central sobre los cuidados en nuestra red de salud mental.

La UHB (y la urgencia que no es analizada en este trabajo) actúan como dispositivos de “coerción delegada” de toda la red de atención (figura 1). Para la reducción del uso de la SM es fundamental la existencia de una red comunitaria de atención coordinada y comprometida y un trabajo específico en la unidad de hospitalización, igualmente comprometido.

El trabajo en equipo, la coordinación, la formación, la mejora de las condiciones de vida en la unidad han permitido reducir el uso de la SM y la involuntariedad. La curva de reducción de uso de la SM toma forma de asíntota probablemente porque: 

  • La toma de conciencia permite reducir SM en situaciones en las que se recurría a ella, pero eran evitables.
  • El aumento de la capacidad del personal para acompañar y responder de forma no coercitiva en situaciones de mucha tensión ha permitido desescalar y no recurrir a la SM.
  • Nos encontramos todavía con situaciones en las que las herramientas a nuestro alcance no nos permiten ayudar al paciente (especialmente en personas que presentan discapacidad intelectual severa y episodios de agitación). Existe todavía un amplio margen de mejora. 
  • Podemos hipotetizar que algunas medidas (unidad de puertas abiertas, mayor implementación de las decisiones anticipadas) podrían contribuir a seguir reduciendo el uso de la SM pero nos hemos encontrado dificultades para su implantación. 

Por otra parte, parece haber un acuerdo en que las estrategias para la reducción de las medidas coercitivas deben ser multimodales y no es fácil atribuir un peso a cada una de ellas 39.

  1. Limitaciones

Nuestro trabajo se realiza en un medio en el que antes de la intervención no existía un registro de las sujeciones mecánicas por lo que sólo tenemos datos a partir del momento en el que se logra instaurar el mismo, lo que sucede cuando ya se han tomado muchas medidas (la propia implantación del registro es una de ellas). Por ello carecemos de datos sobre la situación inicial y los que tenemos infraestiman el cambio ya que ignoran lo ocurrido antes.

La urgencia y la unidad de hospitalización constituyen los recursos en los que están delegadas medidas como la sujeción por el resto de los dispositivos de la red en los que ésta no se practica. La principal limitación de nuestro trabajo es la falta de información sobre las sujeciones practicadas en el servicio de urgencias antes de que los pacientes ingresen en la planta.

CONCLUSIONES

Fuente: unsplash

Nuestro trabajo muestra que es posible lograr una reducción sustancial de los ingresos involuntarios y del uso de la sujeción mecánica para la que se precisa una red de atención a la salud mental amplia, diversificada, coordinada y comprometida con los derechos de las personas que atiende y una estrategia multimodal en la unidad de hospitalización. Las reducciones han sido mayores de las informadas en otros estudios y animan a continuar avanzando hacia el objetivo de cuidar respetando la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad.

Para desarrollar y evaluar este tipo de iniciativas es clave un marco legal, asistencial y social de comprensión del sufrimiento psíquico y de los cuidados en salud mental que permita entender la incompatibilidad de los cuidados con la coerción y avanzar hacia la transformación. Del mismo modo, es imprescindible el registro y análisis de cada una de las estrategias y el conjunto para valorar su eficacia y potenciar aquellas que se muestran útiles y aceptables. 

Publicar nuestros resultados pretende mostrar que una reducción de las medidas coercitivas es posible y proporcionar una base de comparación para otros servicios implicados en el intento de reducir la coerción.

  1. Utilizaremos de forma indistinta los términos sujeción mecánica y contención mecánica para referirnos a la maniobra que consiste en inmovilizar, por medios mecánicos, a una persona, a una cama. ↩︎

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